jueves, 16 de julio de 2020

Pedaleando entre dudas, hacia la plenitud de la vida.






Avanzamos en silencio
por caminos llenos de ausencia;
 la de las víctimas
que ha dejado entre los campos
este tiempo de pandemia.

Se sentía su vacío
como un miedo ligero
que se espanta con mascarilla,
como una mirada furtiva
a quienes venimos de lejos.

Pedaleamos ligeros,
la soledad de esta tierra es alucinante:
no hay coches, no hay bares,
ni apenas hoteles rurales
con las puertas abiertas.

Al fondo un paisaje ondulado
de robles y encinas
a cuyos pies la crece la hierba,
ya amarilla,
y los cardos esparcidos
por el paisaje
dan un toque de verde y espina.

Avanzando por la carretera
se perfilan al fondo
montañas y colinas,
pero sobre todo la fuerza
de la ausencia,
la dureza de la duda,
y la luz de fondo 
de la grandeza de la Vida.





jueves, 2 de julio de 2020

Una mujer clara




Detrás de una leve muralla

recién levantada

para prevenir contagios,

viven unos labios

que inspiran pasiones

soñadas de soslayo.


Y por encima, 

los ojos claros,

enmarcados en trigo.


Ese amarillo castaño

que vuela con la más leve brisa

y llena de dicha

las partículas más livianas

de sol y de viento.


Detrás de todo

estás tu,

sonriendo.


jueves, 11 de junio de 2020

Unificación.




La ley de la polaridad;
de la tensión entre dos polos opuestos,
surge lo complementario.

Si negamos uno de los dos polos,
nos negamos 
el camino no marcado
que lleva a la plenitud.

Bueno y malo, 
enferma y sana,
única en mi conciencia
y parte de la conciencia colectiva,

luchando y quieto,
abierto y cerrado,
todo a un tiempo,
sin miedo a la imposibilidad
de abarcar los extremos
y de unificar la experiencia.

Sin miedo, sí,
pero con miedo
 de perder esta tierra
en la que habitamos.

Miedo a que no sepamos
unificar lo que es complementario:

tu cuerpo y mi cuerpo,
tu cuerpo y mi mente,
mi mente y la mente colectiva,
el que lucha y el que medita,
mi vida y la Vida
 que acoge y habita
este momento y  sus espacios.

Sin miedo a lo que pase,
confiando,
que hay una unificación que no comprendo
hacia la que hay que avanzar
aceptando,
la complementariedad de lo opuesto:
soy yo,
pero solo contigo y con todas,
me completo y me hago plenamente humano.